
Pedalear a lo largo del precioso Lago di Como (Italia) fue un buen calentamiento para iniciar la subida por los Alpes Suizos y Austriacos. Los paisajes son impresionantes a lo largo de la cordillera alpina, especialmente en la etapa de escalada al Puerto de Mallogia (Suiza) que al llegar a su cumbre te ofrece la impresionantes vistas de sus numerosos lagos.
Múnich es una ciudad muy bonita e interesante; aproveché para visitar el campo de concentración de Dachau, a pocos kms de la ciudad. Dormí en un camping llamado “The Tent”, se lo recomiendo a todo aquel que vaya a Múnich.
La República Checa ofrece un contraste muy diferenciado con Alemania. Me pareció un país pobre y con poco atractivo paisajístico, demasiados campos de cereal. Praga sin embargo, rompe con esa imagen y ofrece una ciudad moderna con mucha historia. Quizás demasiado turismo en época estival. Al salir de Praga sufrí una gastroenteritis que me duró tres días, pero ello no ralentizo mi viaje. Lastima no haber tenido más tiempo para visitar Dresden. Dedique cuatro días para visitar Berlín y desde luego vale la pena dedicarles tantos días.
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